Historia de la Sociedad de Astronomía de Puerto Rico
Por Armando Caussade.
Creado el 21 de abril de 2000. Revisado el 22 de agosto de 2004.
Declaración: El autor de este ensayo es miembro bonafide de la Sociedad de Astronomía de Puerto Rico. En esta ocasión, sin embargo, el autor escribe a título individual. Exceptuando las citas hechas del periódico "El Observador", nada de lo expresado a continuación debe atribuirse a la Sociedad de Astronomía, en su carácter oficial.
PRÓLOGO
La narración que aparece a continuación se escribió originalmente durante el período comprendido entre mayo y julio de 1995, y fue publicada por la Sociedad de Astronomía en la edición de agosto de 1995 del boletín mensual El Observador. En ella se hace un recuento del trabajo astronómico realizado durante los primeros 10 años de existencia de la entidad, con énfasis especial en los protagonistas y sus hechos, pero obviando en gran medida los sucesos de carácter administrativo.Los primeros dos capítulos de esta segunda edición han sido reproducidos en El Observador (ediciones de julio y agosto de 2000, respectivamente), por motivo del 15º aniversario de la entidad, bajo el título de Los comienzos de la Sociedad de Astronomía.
1985: EL COMIENZO
Fue en enero de 1985 cuando el joven Carlos F. González, quien recién cumplía los 13 años de edad, recibió el primer ejemplar de su subscripción a la revista Astronomy. Grande debió haber sido su sorpresa cuando descubrió, entre los anuncios de la sección Astromart, el nombre de un aficionado cuya dirección incluía las palabras «Bayamón, Puerto Rico». Se trataba de Joey Rivera, un astrónomo amateur especializado en la astrofotografía, quien anunciaba la venta de una cámara y de varios lentes y filtros. El anuncio de Joey apareció también aunque de primera instancia, nadie se percató en la sección Sky-Gazers Exchange de la revista Sky & Telescope (ejemplar de noviembre de 1984).
En un opúsculo titulado Historia de la Sociedad de Astronomía (fechado en 3 de junio de 1985), Carlos González describe su primera comunicación con Joey, y el subsiguiente encuentro:
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Anuncio publicado por Joey Rivera
Fuente: Revista AstronomyComentarios: Este anuncio apareció publicado en la página 72 del ejemplar de enero de 1985 de la revista Astronomy.
Todo comenzó cuando Joey Rivera puso un anuncio en la revista Astronomy. Llamé para saber si existía alguna sociedad de astronomía en Puerto Rico, pero Joey me dijo que no sabía de ninguna, aunque él observaba con sus amigos. También me enteré que Greg García había llamado a Joey para organizar algunos grupos de observación. No tuve más noticias hasta aquella tarde en que Joey me invitó a una reunión con Greg y él.De ese primer encuentro no sobreviven apuntes de clase alguna, y hasta se ha olvidado la fecha en que tuvo lugar; sin duda alguna se trata de la segunda mitad de febrero, probablemente el sábado 16. Queda el recuerdo, sin embargo, de un curioso incidente que luego me revelaría Carlos:En esa ocasión aprendí algo de la vida de ambos. Joey había venido en mayo pasado a Puerto Rico, después de estar con las fuerzas armadas por algún tiempo. Greg había vivido en Delaware por unos cuantos años, y había pertenecido a la Sociedad de Astronomía de Delaware, donde había usado un telescopio de 24 pulgadas. Pero esa noche, se iluminaron nuestras mentes para organizar el grupo que sería luego la Sociedad de Astronomía de Puerto Rico.
Al terminar la reunión nos asomamos al cielo, y miramos hacia el este; inmediatamente vimos la constelación de Leo, a baja altura sobre el horizonte; las estrellas aparecían débiles y centelleantes, pero no faltaba ninguna: la figura del león aparecía completa, tal como se dibuja en los mapas. El deseo que sentíamos de formar la Sociedad de Astronomía quedó entonces grabado sobre esa imagen astral. Si alguien preguntara, ¿qué cuerpo celeste mejor representa a la Sociedad de Astronomía?, yo diría que es la constelación de Leo.El segundo encuentro (de éste sí hay evidencia fiable) ocurrió el sábado 2 de marzo. Se dio inicio así a una secuencia casi ininterrumpida de reuniones quincenales, de los tres astro-aficionados, que culminaría con la asamblea general del 16 de julio. Esta velocidad en los eventos se debía, naturalmente, a la inminente llegada del cometa Halley, que ya en diciembre de 1985 resultaría visible a simple vista.
El miércoles 6 de marzo, Carlos, Joey y Gregorio efectuaron la primera visita de la Sociedad al Observatorio de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, dirigido en aquella época por el Dr. William Brookman. Dice Carlos, en su breve historial, que «hubo momentos de asombro para los que nunca habían visto un telescopio como el Celestron de 11 pulgadas». Este instrumento de 11 pulgadas de diámetro era entonces el segundo mayor en la Isla, y el único de gran envergadura en pleno funcionamiento, por lo que se autorizó a la Sociedad de Astronomía a fin de realzar su prestigio a utilizar el nombre del Observatorio en sus anuncios y publicaciones.
El Ateneo Puertorriqueño (institución dedicada a la difusión y preservación de la cultura, fundada en 1876), había organizado varios cursos de astronomía, dictados por el renombrado astrónomo de origen uruguayo, Daniel R. Altschuler. El Dr. Altschuler era entonces profesor de física y astronomía en la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras. El 1º de mayo Gregorio visitó el Ateneo, y durante el curso de una breve charla, invitó a los estudiantes de astronomía a ingresar a la Sociedad. Varias personas respondieron al llamado, incluyendo el Sr. Luis A. Maura, quien en los siguientes diez años se convertiría en uno de los socios más destacados de la agrupación.
Más adelante, durante los días 24 y 25 de mayo, la Sociedad celebraría, en el megacentro comercial Plaza las Américas, en la ciudad de San Juan, una exhibición astronómica, con el fin primordial de dar a conocer la agrupación y de adquirir nuevos socios. Esta exhibición ya había estado en la mente de varias personas (particularmente Gregorio y Carlos) desde el mes de marzo, y había sido tema recurrente de las reuniones quincenales, pero el esfuerzo que requería era de tal magnitud que la actividad no llegó a concretarse hasta dos meses más tarde. No sólo eso, el proyecto requirió además de varias gestiones adicionales, como la adopción del emblema el 27 de abril y la impresión de camisas alusivas a la Sociedad, esto último conseguido gracias a un pariente de Joey, a principios de mayo.
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Carta publicada por la Sociedad de Astronomía
Fuente: Periódico El Nuevo DíaComentarios: Esta carta fue una de varias enviadas por la Sociedad de Astronomía a los periódicos del país. En este caso, el comunicado se reprodujo el 13 de mayo de 1985 en el rotativo El Nuevo Día.
La exhibición en Plaza las Américas fue anunciada públicamente, por medio de cartas dirigidas a los principales periódicos de la Isla, a saber: El Nuevo Día, The San Juan Star, y El Mundo. En mi caso, particularmente, fue gracias a la nota aparecida en el El Nuevo Día, el lunes 13 de mayo, que supe de la Sociedad. De esta manera, el sábado 25 de mayo al mediodía, acompañado de mi familia, me trasladé al centro comercial, ansioso de conocer a aquellos astro-aficionados de quien sólo conocía los nombres: Gregorio García (con éste, ya mis padres habían conversado por teléfono), Carlos González y Joey Rivera.
Al llegar, me encontré con un amplio despliegue de retratos y afiches, y por supuesto, de toda clase de cámaras e instrumentos astronómicos. Inmediatamente salió a nuestro encuentro Joey, quien aparentaba quizás unos veintitantos años. Recuerdo muy bien cuando nos mostró su álbum fotográfico, en el que se destacaban, especialmente, varias fotografías piggyback de la Vía Láctea en las constelaciones de Scorpius y de Sagittarius. Luego apareció Carlos, un inteligente y amigable joven casi de mi propia edad; en aquel momento yo tenía 14 años, y él, 13. Finalmente vimos a Gregorio, el mayor del grupo, quien por su dominio del inglés, dejaba ver que había vivido un buen número de años fuera de la Isla. Al igual que sus dos compañeros, Gregorio también se especializaba en la astrofotografía.
Después de un rato de interesante conversación, e impresionado por la calidad de los retratos que aquellos aficionados habían obtenido, decidí ingresar a la Sociedad.
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Primera Exhibición en Plaza las Américas
Copyright © 1985 Carlos F. González. Reproducido con autorización.Fecha: 24 y 25 de mayo de 1985, en San Juan, Puerto Rico
Comentarios: Esta actividad, la más importante durante el período de gestación de la Sociedad, se realizó en el centro comercial Plaza las Américas. Aparecen, de izquierda a derecha, vestidos de camisa azul Joey Rivera, Carlos F. González y Gregorio García (en el fondo).Gracias a la exhibición, la agrupación creció significativamente. Al atardecer del 25 de mayo, al cierre de la actividad, la matrícula ya había alcanzado unas 25 personas. A principios de junio se levantó un listado de socios, y se envió la primera correspondencia oficial, que consistió de una breve historia de la Sociedad, redactada por Carlos González (de la cual he citado más arriba). Tres semanas después, durante una reunión efectuada el 26 de junio, se acordó definitivamente la publicación de un boletín mensual para circulación entre los socios, al que se llamó El Observador.
Hasta ese momento exceptuando obviamente a Gregorio, Carlos y Joey eran pocos los socios que habían llegado a conocerse entre sí, y menos aún, que hubieran tenido la experiencia de una sesión de observación bajo cielos oscuros. De esta manera, se concibió organizar las denominadas "reuniones-conferencias", de carácter mensual, las cuales han subsistido ininterrumpidamente hasta hoy, además de las sesiones de observación desde lugares apartados y oscuros (popularmente conocidas como star parties), coincidiendo siempre que fuera posible con la fecha de la luna nueva.
La primera reunión-conferencia de la Sociedad, que además tendría el carácter de asamblea fundacional, se convocó para el martes, 16 de julio. Un buen número de astro-aficionados (incluyendo algunos como el Sr. Federico Plaja) ingresó a la agrupación en vísperas de la asamblea, sumándose a los ya existentes, para así formar el grupo de 41 personas que se reuniría aquella célebre noche en el Ateneo Puertorriqueño. Dice al respecto la primera edición de El Observador, fechada en septiembre de 1985:
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Primera edición de El Observador
Fuente: Boletín El Observador.Comentarios: El Observador es el boletín emitido mensualmente por la Sociedad de Astronomía de Puerto Rico. Esta es la portada del primer ejemplar, fechado en 6 de septiembre de 1985.
El 16 de julio de 1985 se celebró la asamblea de los fundadores de nuestra Sociedad con la asistencia de 41 miembros. La asamblea aprobó el reglamento de la Sociedad y eligió a las siguientes personas para integrar la junta de directores:
Gregorio García Presidente Gilberto García Vicepresidente Luis Maura Tesorero Carlos González Secretario Lcdo. Pérez Marrero Asesor legal Joey Rivera Vocal Francisco Busó Vocal Pedro J. Pacheco VocalEl Dr. Daniel Altschuler fue nombrado por la asamblea como asesor técnico de la Sociedad.El Dr. Altschuler ofreció una charla donde sugirió varias áreas en las cuales la Sociedad podría compenetrarse, tales como el ofrecimiento de un curso sobre el uso de instrumentos de navegación, participación en actividades didácticas en las escuelas, el patrocinio de dos charlas al año por profesionales en las varias ramas de la astronomía o un mini-curso [sic.] sobre un aspecto particular de ésta. Además, sugirió fuentes de obtención de fondos tales como industrias privadas y fundaciones y propuso la publicación de este tipo de boletín informativo para mantener a la membresía [sic.] informada e interesada en su Sociedad. Por último, el Dr. Altschuler sugirió que la Sociedad fomentara o participara en las actividades conducentes a la construcción de un planetario en San Juan.
La asamblea del 16 de julio de 1985 señaló el comienzo oficial de la Sociedad de Astronomía. Sobresalieron esa noche por su participación el doctor Altschuler y el licenciado Pérez Marrero, pero especialmente Gregorio, cuyo entusiasmo era tan evidente que incluso se comentó que había nacido «con un telescopio en las manos».
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Fundación de la Sociedad de Astronomía
Copyright © 1985 Carlos F. González. Reproducido con autorización.Fecha: 16 de julio de 1985, en San Juan, Puerto Rico
Comentarios: Esta reunión inaugural se celebró en el auditorio del Ateneo Puertorriqueño. Aparecen, de izquierda a derecha Gregorio García, Gloria Muñiz, Joey Rivera, Carlos F. González y Daniel R. Altschuler.El martes 17 de septiembre tuvo lugar la segunda reunión-conferencia de la Sociedad, protagonizada por el Dr. William Brookman, quien habló sobre el origen del sistema solar ante una audiencia de sobre 100 personas. El Dr. Brookman mostró, además, algunas transparencias en las que aparecía trazada la trayectoria del cometa Halley, lo cual, para un público obsesionado por el cometa (como lo era entonces), resultó de sumo interés.
El martes 15 de octubre, el Dr. Rafael Müller, entonces director del departamento de Física de la Universidad de Puerto Rico en Humacao, ofreció una extraordinaria demostración del uso de la computadora personal en la astronomía. El profesor instaló en el auditorio del Ateneo la unidad Commodore 64 utilizada por el Observatorio y procedió inmediatamente a trazar mapas celestes calculados para épocas y lugares remotos. Fue particularmente impresionante el cierre de la presentación, cuando el Dr. Müller «echó a correr» a los planetas, y se vio el movimiento de éstos relativo a las estrellas, acelerado unas 64 veces. El programa utilizado esa noche se llamaba Sky Travel.
Durante el mes de noviembre, el cometa Halley ya había alcanzado la magnitud 7, y resultaba visible en telescopios pequeños y binoculares. Atravesaba entonces la constelación de Taurus, y a mediados de mes pasaría a sólo 4 grados de las Pléyades. De esta manera, la agrupación se dirigió el viernes 15 al Observatorio de Humacao, donde a pesar de la fuerte lluvia, se aclaró el cielo durante breves instantes, y un grupo de 30 personas tuvo la oportunidad de ver el cometa. Ese fue el primer star party de la Sociedad de Astronomía.
Diciembre fue mejor aún; en ese mes tuvimos uno de los mejores star parties en la historia de la agrupación. La Sociedad de Astronomía visitó una vez más el Observatorio de Humacao, el viernes 13 de diciembre, donde unas 80 personas pudieron contemplar el cometa Halley bajo cielos totalmente despejados. El cometa se encontraba entonces muy cerca de la estrella γ Piscium, y su magnitud era de 6.2. No se detectó esa noche rastro alguno de la cola, aunque la cabeza del cometa la coma se mostraba muy grande y brillante. En El Observador (enero de 1986), Gregorio García comenta lo siguiente:
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Vista exterior del Observatorio de Humacao
Copyright © 1988 Armando CaussadeFecha: 18 de junio de 1988, en Humacao, Puerto Rico
Comentarios: Este retrato se tomó varios meses después de la reubicación del Observatorio en la azotea del nuevo edificio del Departamento de Física.
En diciembre 13 se efectuó el segundo star party de la Sociedad de Astronomía, en el Recinto de Humacao. Tuvimos la dicha de observar el cometa Halley después de innumerables noches aguadas. Se observó M31, M32, M42, Júpiter y tres de sus lunas, un sistema binario [β Monocerotis], y una lluvia de meteoros en Gemini.Aquella noche quedé particularmente impresionado por la oscuridad del cielo, en el cual el ojo debía alcanzar una magnitud de 5.5, si no más. Este límite, por supuesto, ya no es alcanzable hoy día en Humacao, ni en ninguna otra área urbana de la Isla. Además, resultó especialmente grata para mí una extensa conversación que sostuve con el Dr. Brookman acerca del cálculo del diámetro de las estrellas, investigación a la que había dedicado gran esfuerzo, y que luego culminaría con los varios artículos que publicaría sobre este tema.
El primer año de la Sociedad de Astronomía, como se ha visto, fue muy fructífero. Con el ingreso de Francisco Arana, Néstor Salazar y muchos otros, la matrícula aumentó considerablemente, alcanzando a finales de diciembre un total de 80 socios.
1986: EL COMETA HALLEY
El año 1986 comenzó con la expectativa de un acontecimiento que se presenta sólo una vez cada 75 años. El cometa Halley había visitado la Tierra por última vez en 1910, y luego de la aparición que nos disponíamos a presenciar, no regresaría hasta el 2061. Naturalmente, sentíamos la obligación de concentrarnos en este evento hasta el máximo posible.Anticipando ya la posibilidad de retratar el cometa, las primeras dos reuniones-conferencias del año trataron sobre ese tema. El 28 de enero, y luego el 18 de febrero, escuchamos a Gregorio García y a Luis Maura describir los métodos principales de la astofotografía, a saber: el de piggyback y el de prime focus. Por cierto, fue la primera de esas noches cuando estrenamos como lugar de reunión el Auditorio del Departamento de Recursos Naturales, a sólo pasos del Viejo San Juan. Allí nos mantuvimos por tres años. Fue también esa misma noche del 28 de enero cuando entablé una animada conversación con Carlos González, empezando así una gran amistad que mantenemos hasta hoy.
El cometa Halley superó la sexta magnitud durante un prolongado período de seis meses, resultando durante todo este tiempo visible a simple vista con la única excepción de los primeros veinte días de febrero, en que, por motivo del perihelio, estuvo opacado por la luz solar. Durante esos meses recorrió exactamente la mitad del cielo, pasando por las siguientes constelaciones: Pisces, a finales de 1985, Aquarius, en enero de 1986, Capricornus en febrero, Sagittarius en marzo, Scorpius a principios de abril, Lupus y Centaurus a mediados de abril, Hydra, a finales de abril, Crater, a principios de mayo, y finalmente Sextans, donde desapareció a finales de mayo.
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Primer grupo directivo de la Sociedad
Copyright © 1986 Carlos F. González. Reproducido con autorización.Fecha: A principios de 1986, en San Juan, Puerto Rico
Comentarios: Este retrato se hizo durante una de las reuniones del staff en la residencia del Sr. Maura. Aparecen, de izquierda a derecha Rina Vázquez (de Maura), Carlos F. González, Luis A. Maura, Francisco Busó y Pedro J. Pacheco.El perihelio del cometa Halley estaba señalado para el 9 de febrero, y el perigeo, para el 10 de abril de 1986. Sabiendo que el mayor grado de visibilidad de estos cuerpos se produce en fechas cercanas al perihelio a veces unos días después, dimos importancia especial al mes de marzo. Así, basados en una idea originalmente concebida en marzo de 1985, se organizó un magno star party de dos noches de duración en la isla de Culebra (la cual tiene una población de sólo 1,700 habitantes y está situada unos 30 kilómetros al este de Puerto Rico). Los cielos prístinos e impolutos de esa pequeña isla, donde el ojo alcanza hasta la séptima magnitud, constituían el escenario ideal para la observación y estudio del célebre cometa.
El viernes 14 de marzo, por la tarde, la Sociedad de Astronomía zarpó del embarcadero de Fajardo, llegando a Culebra a las 6:30 pm, después de un viaje turbulento. Más tarde, una vez depositado el equipaje en sus respectivas hospederías, los socios se reunieron en la playa de Flamenco, junto al complejo turístico de Flamenco Resorts, dando comienzo así a lo que luego sería uno de los mayores star parties en la historia de la agrupación. En El Observador (abril de 1986), aparece la siguiente nota de Gregorio García:
La noche estaba completamente estrellada y serena. A las nueve de la noche se estableció el campamento de observación utilizando los telescopios Celestron de 8 pulgadas de los señores Luis Maura y Eduardo Álvarez, y además teníamos tres binoculares montados en trípodes. También tuvimos al Dr. Rafael Müller del Colegio Universitario de Humacao con su computadora. Se observaron varios objetos celestes tales como M44, M51, M4, ω Centauri, los planetas Marte, Saturno y Venus. A las cuatro de la mañana comenzamos a observar al cometa Halley, el cual aparentaba tener una magnitud de 2.8 y una cola de 7 u 8 grados de largo. El cometa se veía muy bonito y fascinante en el cielo oscuro de Culebra y majestuoso sobre la loma donde termina la playa de Flamenco. Un grupo de alrededor de 50 personas observaron al cometa hasta que el amanecer aclaró el cielo culebrense, borrando temporalmente el cometa Halley.La decisión a favor del viaje a Culebra fue una muy sabia. En algún momento durante el fin de semana, buscando aún mayor oscuridad, Carlos González y George Otero se separaron del grupo principal. Después de un trecho empinado y escabroso, se detuvieron en la pista de helicópteros de la antigua base naval de los Estados Unidos. Este lugar está localizado en una meseta que representa el punto más alto de la isla, a 198 metros sobre el nivel del mar. Fue allí donde el cometa Halley se mostró en su máximo esplendor, desplegando una cola de «aproximadamente diez grados», según me explicaría Carlos algún tiempo después.
Tres días después el martes 18 de marzo, la Sociedad celebró su reunión-conferencia mensual en el Departamento de Recursos Naturales. El Dr. Jesús Tharrats, profesor de física y astronomía de la Universidad de Puerto Rico en Río Piedras, describió las teorías que explican el origen y evolución de las galaxias, añadiendo al final de su disertación varios conceptos filosóficos que para algunos de los presentes resultaron un tanto controversiales.
Mientras tanto, y con el recuerdo recién grabado del viaje a Culebra, el Dr. Müller concentró todos sus esfuerzos en el cometa. Cada martes y miércoles por la noche, durante los meses de marzo y abril, el Observatorio de Humacao abrió sus puertas al público, recibiendo cada vez un número mayor de visitantes. Fue durante una de esas noches, atrapado entre una multitud de dos mil personas, cuando Francisco Arana demostró tal habilidad para escabullirse entre las personas, que quedó bautizado como el «astrónomo de Teflón». Fue también durante esas noches que uno de los campeones de la Sociedad, Benito Aponte, ingresó oficialmente.
Durante este período, los socios no sólo se conformaban con las actividades regulares de la agrupación, sino que improvisadamente solos o en pequeños grupos se reunían en cualquier lugar que pareciese apropiado para observar el cometa.
El 17 de marzo Luis Maura hizo un viaje al poblado de Aguirre, donde obtuvo unas excelentes fotografías que tres años más tarde (en julio de 1989) le valdrían el primer premio en el certamen fotográfico Cucubanos, auspiciado por el periódico El Nuevo Día. De la misma manera, el martes 15 de abril, una vez finalizada la reunión-conferencia que ofreció esa noche el Dr. Fernando Noriega, me trasladé junto con George Otero y varios otros jóvenes que recién habían ingresado a la Sociedad, a la residencia de Carlos González, donde una vez más observamos el cometa, durante el curso de un improvisado star party que se extendió hasta las 12:45 am.
En vista de las hordas que cada semana invadían el Observatorio, el Dr. Müller reservó de manera exclusiva la noche del 10 de abril para los miembros de la Sociedad de Astronomía. La ocasión revestía cierta importancia, dado que esa misma noche el cometa alcanzaba su distancia mínima a la Tierra (62 millones de kilómetros). Un nutrido grupo de sobre 200 personas se dio cita en Humacao. Sin embargo, nos llevamos una sorpresa bastante desagradable, y no se trataba exactamente de las condiciones del tiempo (que, por cierto, resultaron pésimas), sino del aspecto que presentaba el cometa. En los breves instantes en que lo alcanzamos a mirar, comprobamos que éste resultaba claramente visible a simple vista (estimé la magnitud en 3.9), pero fue muy poco lo que se pudo observar de su anteriormente majestuosa cola. Recuerdo muy bien la frustración de Luis Maura, quien, cada vez que alguien le preguntaba, respondía entristecido: «Vimos a Halley... pero sin cola.» Era claro que los mejores días del cometa ya habían pasado.
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Apariencia del cometa Halley a simple vista
Copyright © 1986 Armando Caussade.Fecha: 12 de abril de 1986 hacia las 11:00 PM, en Guayama, Puerto Rico
Comentarios: El cometa está casi en el centro, ligeramente hacia la izquierda; nótese cuán similar lucía Halley a simple vista, con respecto al cúmulo globular ω Centauri, que aparece más a la derecha.Durante la segunda mitad de abril, el cometa entró en una rápida decadencia, hasta que finalmente desapareció a finales de mayo. Sin duda alguna, el mejor avistamiento lo consiguieron los que viajaron a Culebra. Fue durante aquel período (mediados de marzo) cuando Halley alcanzó su máximo de luminosidad, y cuando único mostró una cola de tamaño sustancial.
Pasado el furor causado por el cometa Halley, el Dr. Müller organizó un star party en Humacao la noche del 7 de junio, dedicado esta vez a los objetos Messier. El evento más significativo de la noche fue, sin embargo, la observación del planeta Urano, para muchos por vez primera. El planeta tenía pronosticada su oposición para el 11 de junio, por lo cual estaba muy bien colocado para su observación (Urano atravesaba entonces la constelación de Ophiuchus).
El verano de 1986 marcaba el primer aniversario de la Sociedad de Astronomía, motivo por el cual se celebró un ciclo especial de cuatro conferencias que llevó el título de La Búsqueda de Vida Inteligente en el Universo. Las conferencias se ofrecieron de la siguiente forma:
Las disertaciones más significativas del ciclo fueron la primera y la última. La primera, por los amplios conocimientos del profesor Maldonado, y además, por su capacidad para expresar conceptos técnicos en lenguaje ordinario. Mi padre estaba sentado a mi lado escuchando al conferenciante y quedó muy impresionado con su oratoria. A corta distancia estaba también Carlos González, tomando algunos apuntes de lo que el profesor decía.
- El escenario físico para el origen de la vida, dictada el 17 de junio por el profesor Ángel Maldonado.
- Los proyectos espaciales y la búsqueda de vida en el universo, dictada el 15 de julio por el profesor Francisco Rodríguez.
- Posibles consecuencias psicológicas de un contacto directo con otra vida en el universo, dictada el 19 de agosto por la doctora Aida Girod.
- Radiocontacto interestelar: Arecibo como un eslabón, dictada el 16 de septiembre por el señor Garred (Jerry) Giles.
La última conferencia versó sobre el radiotelescopio de Arecibo. El Sr. Giles no solamente ofreció una interesante disertación (que por cierto, había sido la más anticipada de las cuatro), sino que además nos invitó a visitar las instalaciones del radiotelescopio. De esta manera se organizó la primera visita de la Sociedad de Astronomía al Observatorio de Arecibo, que tuvo lugar el domingo 19 de octubre. En El Observador (noviembre de 1986), Gregorio García escribe lo siguiente:
El Sr. Jerry Giles, director de actividades científicas, nos brindó un excelente e informativo tour de las facilidades [sic.]. Después de una breve introducción en el área de las computadoras, pasamos al área debajo del reflector donde el terreno se encuentra totalmente sembrado de helechos excepto en el centro por donde cruza una quebrada. El sol se filtraba por los paneles de aluminio que componen el reflector para darle calor a la vegetación ya mencionada. Finalmente subimos al área de recepción y a los cinco minutos empezó a llover y las 96 personas que acudieron a la gira tuvieron que dispersarse y no logramos disfrutar del resto del programa. ¡Llovió, y llovió y llovió!El Observatorio de Arecibo fue establecido en 1963, y contiene el mayor radiotelescopio de su clase en el mundo. El instrumento principal consiste de un plato de radar de unos 305 metros de diámetro (equivalente a una extensión de 8 hectáreas), con un reflector gregoriano que se halla suspendido a 137 metros de altura sobre la superficie del plato. Existen también otros instrumentos de menor tamaño, como el Interferómetro de Los Caños, y la Instalación de Modificación Ionosférica, ambos localizados a varios kilómetros del instrumento principal. El Observatorio se encuentra en la zona kárstica del noroeste de Puerto Rico, a unos 13 kilómetros al sur de la ciudad de Arecibo, y es administrado por la Universidad de Cornell (Ithaca, NY) en convenio con la Fundación Nacional de las Ciencias (Washington, DC).
El 3 de octubre se registró en Puerto Rico un eclipse parcial del sol (total en las cercanías de Groenlandia), que en gran medida, pasó desapercibido. Recuerdo haber contemplado el sol eclipsado por breves instantes a través de un filtro, algo que probablemente otros también hicieron, pero lo cierto es que nadie informó acerca de sus respectivas observaciones. El eclipse fue de magnitud 0.43 y alcanzó su punto máximo a las 4:05 pm.
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El Observatorio de Arecibo
Copyright © 1997 Armando CaussadeFecha: 19 de julio de 1997, en Arecibo, Puerto Rico
Comentarios: Esta fotografía se obtuvo varios meses después de la instalación del reflector gregoriano. El reflector aun no existía durante nuestra visita de 1986.El año 1986 cerró con una breve visita al Observatorio de Humacao, el jueves 18 de diciembre. Hacia las diez de la noche, un pequeño grupo de socios, organizado por Luis Maura, logró retratar la conjunción de Marte y Júpiter en Aquarius, en la cual los dos planetas se acercaron hasta una distancia angular de sólo 29'.
1987: LOS STAR PARTIES
A finales de 1986 se registró una merma considerable en la matrícula de la Sociedad de Astronomía. Durante ese año, la agrupación contó con un gran número de socios que llegaron con el cometa Halley, y de la misma manera, se retiraron con el cometa. No sólo eso, se trató de un período en que una buena parte de los socios fundadores atravesaron dificultades personales, que en la mayor parte de los casos resultó en bajas para la agrupación.A principios de 1986, Joey Rivera desapareció de la Sociedad. Desde entonces no hemos vuelto a tener noticias de él. En julio de 1986, Carlos González se trasladó junto a sus padres y hermanos a Texas, al sur de los Estados Unidos, donde permaneció hasta agosto de 1999. Desde entonces reside en Panamá, junto a su esposa Lourdes y su hijo Alexis. Desde la partida de Carlos, he mantenido comunicación continua con él, e incluso algunas reuniones, como la de enero de 1994, cuando por tres semanas permanecí como huésped en su hogar de Austin, Texas.
En marzo de 1987, George Otero, quien tenía a su cargo la impresión de El Observador, se trasladó permanentemente a Boston, Massachusetts. George era, además, uno de los socios más experimentados en la observación y la astrofotografía. Durante ese mismo mes se produjo el fallecimiento de Digno Salcedo. Digno había sido socio desde 1985, y fue un gran amigo de Benito Aponte. A raíz de estos sucesos, la Sociedad se debilitó considerablemente.
El 3 de enero, Benito Aponte y Luis Maura se reunieron en la costa de Barceloneta para observar las cuadrántidas, e incluso llegaron a presenciar la explosión de un brillante bólido. Lo que no se imaginaba Benito, sin embargo, era que esa noche pasaría un susto grandísimo. Hacia las tres de la mañana, mientras se asomaba al mar, vio sobre el horizonte una luz brillante que se le acercaba. Era alargada, y vio que contenía varios puntos de colores. Extrañado y dudoso, pensó: «Tiene ventanillas azules. Podría ser un OVNI...». La luz seguía acercándose, y a cada momento, parecía más amenazante. Se puso nervioso, y sintió que le brotaba el sudor en la frente. Sacó un pañuelo y se frotó. Pensó: «Si sigue acercándose, podríamos vernos en peligro.» La luz se tornó aún más brillante, y empezó a mostrar nuevos matices. Finalmente, no pudo contener más el silencio; jadeante, y con voz sobresaltada, se dirigió a su compañero: «Maura, ¿qué es eso?...» Maura se acercó, le pasó la mano por el hombro, y lo tranquilizó: «No seas canuto, eso es un barco. Toma el binocular y míralo.»
El 24 de febrero de 1987 estalló en la Gran Nube de Magallanes una supernova que sería denominada luego como SN1987A que alcanzó rápidamente la magnitud tercera, permaneciendo visible a simple vista por varias semanas. La noticia despertó un gran interés entre los socios; sin embargo, su extrema declinación de -69° hizo prácticamente imposible su observación desde la Isla de Puerto Rico. Teóricamente debía haber alcanzado hasta unos 3° de elevación sobre el horizonte sur, pero la realidad es que no se reportó avistamiento alguno de la supernova.
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Benito Aponte y Luis Maura
Copyright © 1990 Armando CaussadeFecha: 28 de abril de 1990, en San Juan, Puerto Rico
Comentarios: Esta imagen se obtuvo durante la quinta exhibición realizada en el centro comercial Plaza las Américas.La noche del 17 de marzo, Osvaldo Pérez Marrero, asesor legal de la Sociedad y director de la división de educación del United States Power Squadron, ofreció una extensa e interesante charla una de las mejores, hasta el día de hoy en la que trató el tema de la astronomía en la navegación; lamentablemente, la misma contó con una reducida asistencia de sólo 16 personas. De esa noche, recuerdo especialmente la explicación del concepto de crepúsculo náutico, y su diferencia con los otros tipos de crepúsculo. El crepúsculo náutico nos explicó el señor Pérez Marrero se trata de un período de entre 20 a 30 minutos durante el cual el cielo ha oscurecido lo suficiente para permitir la identificación de las estrellas de navegación, pero al mismo tiempo resulta lo suficientemente claro para que el horizonte no desaparezca (técnicamente, se habla de crepúsculo náutico cuando el sol se halla exactamente entre los 6° y 12° por debajo del horizonte). En El Observador (abril de 1987), Luis Maura comenta lo siguiente:
El tema de la astronomía en la navegación resultó ser de interés a los asistentes, y el conferenciante demostró un conocimiento total de la materia... Tuvimos la oportunidad de, en una charla de casi dos horas, conocer cómo se orienta un navegante y lograr conocer el punto exacto dónde se encuentra cuanto está en alta mar, utilizando el sol, la luna, los planetas y las estrellas (57 de las más visibles).Tres días después el 20 de marzo Benito Aponte, Luis Maura, Rafael Benero y Francisco Arana se desplazaron a la Hacienda Las Garzas, en Río Grande, donde realizaron el segundo star party del año, ofrecido a un nutrido grupo de niños escuchas cuyo número se estimó en más de 500. Sólo cuatro telescopios funcionaron esa noche (tres catadióptricos y un newtoniano, todos de 8 pulgadas), lo cual resultó en largas filas de público detrás de cada instrumento. La concentración de jóvenes era tal, que algunos empezaron a exaltarse en su comportamiento. Esto dio origen a una conocida frase pronunciada por el señor Maura, con gran seriedad, cada vez que algún muchacho inquieto acercaba las manos a su instrumento: «Se toca con los ojos.» La actividad se realizó bajos cielos despejados y concluyó hacia las 2:00 am con la observación de la luna menguante que entonces pasaba a sólo 2° de Antares y del planeta Saturno, localizado entonces en Ophiuchus.
El 21 de abril, el doctor Daniel Altschuler ofreció una conferencia en la que habló sobre las galaxias activas. Como parte de la disertación, el profesor describió los diversos tipos en que se clasifican las galaxias (elíptica, espiral, espiral barrada, etc.) y además explicó la relación entre los cuásares y las galaxias. Durante la actividad se recibió la visita de varios reporteros de televisión por primera vez en los dos años de la Sociedad procedentes de la emisora Telemundo PR (canal 2).
Durante el mes mayo, la Sociedad celebró el día internacional de la astronomía, por medio de una exhibición realizada en el centro comercial Plaza Las Américas, que se extendió durante los días 29 y 30 de ese mes. Esta actividad, aunque organizada con gran entusiasmo por Gregorio García, no resultó tan fructífera como la celebrada en 1985 (o igualmente, las que se harían en años posteriores). La ubicación que se nos asignó dentro del centro comercial (en el segundo piso frente a la tienda Sears, cerca de la fuente principal) aparentemente fue pésima, pues hubo largos períodos de inactividad, debido al reducido número de personas que transitaban por esa área del edificio. Aun así, la exhibición resultó en el ingreso de cuatro nuevos miembros.
En el mes de julio, la Sociedad de Astronomía recibió una carta de la Florida Fireball Patrol referente a la lluvia de meteoros denominada Úpsilon Pegásidas. El punto máximo de esta lluvia cuya existencia entonces trataba de comprobarse estaba previsto hacia el 12 de agosto, aunque se estimaba que el intervalo de visibilidad podría ser relativamente amplio quizás tanto como un mes. En su comunicación, el señor Harold R. Povenmire presidente de la organización y autor del libro Fireballs, Meteors & Meteorites nos indicaba que, dado que la radiante se situaba en la declinación +19°, y por estar nuestra isla localizada en la latitud +18°, disfrutábamos de una condición óptima para el estudio de esta lluvia (los contajes mayores de estrellas fugaces se producen, usualmente, cuando la radiante alcanza el cenit del observador).
Apertrechados de esta información, el 21 de julio, Gregorio García, Luis Maura y Benito Aponte ofrecieron una charla sobre las Úpsilon Pegásidas y cómo registrarlas en película fotográfica. Ese mismo fin de semana la noche del 24 de julio al 25 de julio se realizó un star party destinado a este estudio, en una casa localizada cerca de Guayama, aunque el mismo quedó arruinado por un cielo brumoso que luego se llenó de nubes, y por el gran número de mosquitos que circulaban por el área. No sólo eso, los postes de alumbrado se convirtieron en un tormento terrible para los que acudieron a la observación, particularmente para el anfitrión, el doctor José Muriente.
Ciertamente, la primera mitad del año no resultó muy alentadora. Después de una reducción drástica en la matrícula de más de 100 a 35, y de varias actividades frustradas o muy poco concurridas, se sentían aires de desilusión. Recuerdo, incluso, que surgieron dudas acerca del futuro de la organización. Pero, afortunadamente, la suerte pronto cambiaría para bien.
Durante la asamblea realizada el martes 18 de agosto, la Sociedad eligió un nuevo grupo directivo presidido por Benito Aponte, que en los meses siguientes, infundiría un entusiasmo extraordinario a la organización. Se me ofreció entonces la oportunidad de ocupar el puesto de secretario el cual acepté gustosamente e igualmente, se ofrecieron puestos en la Sociedad a varios socios de probada calidad, cuya participación hasta ese momento había sido más limitada.
Se efectuaron varias reformas notables durante esa época. Respecto al boletín mensual El Observador, se realizaron mejoras en el arte y estilo de la publicación introducidas a plazos entre diciembre de 1987 y marzo de 1988, se añadió una sección dedicada a presentar mapas estelares, y además, una columna mensual denominada «Observaciones del mes» (la cual tuve a mi cargo durante que el primer año). En cuanto a los star parties que entonces se celebraban irregularmente, a intervalos de dos o tres meses se tomó la decisión de celebrarlos regularmente todos los meses, seleccionando para ello el fin de semana más cercano al día de luna nueva. Esta última decisión fue una muy acertada, que inmediatamente revivió el ánimo de los socios, y que, más a largo plazo, redundaría en un significativo incremento en la matrícula de la organización.
El primero de estos star parties se celebró el fin de semana del 25 al 27 de septiembre, en la playa Sardinera, un pequeño balneario localizado entre las municipalidades de Arecibo y Hatillo. La actividad fue dirigida por Benito Aponte, para cuyo efecto, alquiló una casa de verano en el terreno contiguo a la playa. La primera noche fue una de cielos muy despejados, a consecuencia de lo cual nos mantuvimos en pie hasta casi las 3:00 am. La Vía Láctea era claramente visible a su paso por Perseus y Auriga, y los cúmulos M36, M37 y M38 lucían espectaculares aún en binoculares. La segunda noche contó con la presencia de un buen número de socios y visitantes provenientes de todas partes de la isla, muchos de ellos armados de sus respectivos telescopios, entre los que había tres de 8 pulgadas y uno de 13.
Durante la noche del 6 al 7 de octubre se produjo un eclipse penumbral de la luna casi parcial que fue visible desde todo el hemisferio occidental. Como es característico en los eclipses de este tipo, apenas fue posible detectar el oscurecimiento en el disco lunar, en este caso uno muy leve en el lado suroriental del satélite. La magnitud penumbral del eclipse fue 1.01, y el punto máximo ocurrió a las 12:02 am del día 7.
La semana siguiente el 19 de octubre la Sociedad organizó una visita al Observatorio de Humacao, que culminó con la observación de Saturno y Júpiter a través del telescopio de 11 pulgadas. Júpiter lucía particularmente llamativo, pues había tenido su oposición dos noches antes.
El 17 de noviembre la Sociedad de Astronomía recibió por primera vez al profesor Joaquín García de la Noceda, quien ofreció una interesante conferencia en la que habló sobre la fabricación de espejos cóncavos para telescopios reflectores. El profesor García de la Noceda ejerció la docencia por muchos años en la Universidad de Puerto Rico campus de Río Piedras y durante el término de su vida, se le consideró la principal autoridad de la isla en cuanto a fabricación de telescopios.
El 20 de noviembre se realizó otro star party, esta vez en la hacienda Villa Cemí, localizada varios kilómetros al sureste de la ciudad de Caguas. Dice al respecto Benito Aponte, en El Observador (diciembre de 1987):
Comenzamos con el avistamiento de Venus y Saturno a la caída del sol, los cuales se encontraban a 2 grados de separación. Tomamos una foto de dicho evento. A esto siguió la observación y toma de fotos del cometa Bradfield el cual vimos a magnitud 5.5 aprox., hasta las 8:00 pm, en que la luces de los pueblos cercanos (Caguas y Cayey) lo absorbieron. Luego siguieron Júpiter con sus lunas, Pléyades, cúmulos globulares, etc.El jueves 10 de diciembre, un grupo de socios compuesto por Benito Aponte, Luis Maura, Gregorio García, Francisco Arana, y el autor de esta historia, ofreció una conferencia sobre el telescopio en la escuela Commonwealth High School. La actividad concluyó con una breve sesión de observación realizada en el patio de la escuela.
La pasión por los star parties crecía cada vez más. Surgía también un gran interés por la astrofotografía. El año 1988 se pronosticaba como uno extraordinario.
1988: EL AÑO EXTRAORDINARIO
Continuará
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Tercera exhibición en Plaza las Américas
Copyright © 1988 Armando CaussadeFecha: 21 de mayo de 1988, en San Juan, Puerto Rico
Comentarios: Este retrato se tomó durante la tercera exhibición en el centro comercial Plaza las Américas. Aparecen, de izquierda a derecha Rafael Müller, Billy Lage, Benito Aponte, Gregorio García, Francisco Arana y José L. Aponte
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Sesión de astrofotografía
Copyright © 1988 Armando CaussadeFecha: 18 de junio de 1988, en Humacao, Puerto Rico
Comentarios: La foto ilustra uno de los star parties realizados en el Observatorio. Aparecen, de izquierda a derecha Benito Aponte, Gregorio García, Rafael Müller, hijo (al frente) y Luis A. Maura (atrás, semioculto).
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